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Transformación y Liderazgo

Minería y energía no tienen un problema de datos. Tienen un problema de acción.

Captura y análisis ya están madurando. Lo que todavía falta es la automatización para actuar sobre lo que ya se sabe.

La mayoría de las conversaciones sobre tecnología en minería y energía empiezan y terminan en la captura de datos. Sensores, IoT, monitoreo en tiempo real: la industria ya sabe razonablemente bien qué está pasando en sitio, en el momento en que pasa.

Ahí ya no está el problema interesante.

En el sector minero de República Dominicana —oro, plata, bauxita— contar con datos confiables solía ser la limitante. Hoy, sensores IoT resuelven buena parte de eso: gases tóxicos, riesgo estructural, condición del equipo, sin depender de alguien caminando el sitio con una tablilla. El sector energético tiene una historia parecida, sobre todo con la entrada de solar y eólica, que meten variabilidad a una red que antes era mucho más predecible. Ahí los modelos de pronóstico ganan su lugar: la diferencia entre un buen y un mal pronóstico de carga se nota directo en costo y confiabilidad.

Minería y energía ya no tienen un problema de datos.

Tienen un problema de acción.

Capturar y analizar datos está madurando rápido. Actuar sobre ellos, de forma automática, todavía está temprano. La automatización en perforación y procesamiento de minerales es de las oportunidades de mayor impacto en minería ahora mismo, en buena parte porque todavía nadie la ha capturado del todo. En energía —particularmente en solar— la robótica está empezando a tomar la instalación y el mantenimiento de paneles, algo que importa más para el uptime de lo que parece a primera vista.

Las iniciativas nacionales de digitalización existen porque los gobiernos notaron la misma brecha: la infraestructura y la intención van adelante de la adopción. Ahí suele estar la oportunidad real: no en la tecnología en sí, sino en cerrar la distancia entre lo que es técnicamente posible y lo que una organización realmente está lista para hacer con eso.

El argumento detrás de todo esto no es solo eficiencia. Mejor instrumentación y automatización en industrias extractivas también es cómo se construye un caso creíble en seguridad y estándares ambientales, algo que cada vez pesa más en cómo compiten estos sectores globalmente, no solo localmente.

Adaptado de un artículo publicado originalmente en Factor de Éxito.

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